martes, 2 de diciembre de 2008

[NYCD] Top of the Rock


Cuarto dia en la capital del mundo. Hoy lunes, a amanecido con buen tiempo, cielo azul y un frio mas que aceptable. Puesto que nos quedaba pendiente Central Park, nos dirigimos hacia el, ya que nos queda a unos 10 minutos andando. Central Park, es un parque artificial, justo en el centro de Nueva York. Tiene una extension de 4,5 Km cuadrados y es el pulmón de la ciudad, y lugar de evasión para los neyorquinos. Que por cierto, no escaparán del smog, porque aqui no existe. No se porque razón, pero los coches no huelen a gasolina y el ambiente es tan puro como en mi pueblo. No lo entiendo pero es asi. Ahora en invierno, Central Park esta con su color marrón de sus arboles y lleno de gente paseando por sus interminables caminos y puentes. Un lugar ideal para correr y sentarse a leer un buen libro. Eso si, cuidadin con las ardillas que pueblan el parque, porque te pueden saltar encima, y de paso morderte, o eso es lo que dicen los carteles... Pero son muy monas y queria llevarme una casa, como lo del pájaro (Jeje, chiste que solo Móni y yo sabemos).  Una curiosidad, es que los bancos para sentarse, que se cuentan a cientos, se pueden personalizar, es decir, poner una placa con tu nombre, o dedicarselo a alguien querido. No es que nadie se pueda sentar alli mas que tu, pero tu placa permanecerá alli de por vida. Eso si, cuesta un huevo y parte del otro hacer la gracia, pero mola. Caminamos dirección Strawberry Fields, un trozo del parque, dedicado al Beatle John Lennon. Precisamente, justo delante del parque, esta el bloque de apartamentos de lujo donde vivía, el edificio Dakota, donde vivió unos años. Lennon se enamoró de esta ciudad y decidió quedarse aqui, cuando abandonó los Beatles. De las ventanas de este apartamento, salió la portada del album Imagine, y el famoso piano blanco, estaba dentro de él. Precisamente una tarde de Noviembre de 1976, después de una sesión de fotos con Annie Leboitz en su propio apartamento, salió a hacer sus cosas y al volver, un fan enfermo les esperaba; le pego 6 tiros justo delante de la entrada del edificio. Asi acabó uno de los musicos mas influyentes del siglo XX, y su mujer Yoko Ono, decidió que su memoria, se conservara para siempre, justo delante de su casa, en el Strawberry Fields; un circulo con las palabras Imagine, señalan el centro de esta plaza, con forma de lagrima segun dicen. Estar en el mismo sitio donde el se paseaba y hacia su vida, sin duda deja huella. 
Después de rememorar un pasado que nunca viví,  volvimos sobre nuestro pasos, hasta llegar de nuevo al Hotel Plaza, para visitar esta vez si, FAO Schwartz, la jugueteria mitica de NY. Pero antes, no pude resistir la tentación de visitar el Apple Store de nuevo, y tampoco pude retener mi afan por salir con algo de allí; me pille un Ipod Shuffle Product Red de 1GB, precisamente para usarlo por aqui, y poder decir que me he pillado un Ipod en la quinta avenida. No solo eso, si no que mi madre tambien se animó y se pillo otro, pero de color verde. Por cierto, las chicas del Apple Store muy simpaticas y casi tienes ganar de comprar mas cosas con tal que te hablen. El personal aqui, no tiene precio. En fin, ya con nuestros Ipods, entramos en FAO Schwartz. Esta tienda, data de principios de siglo, sobre 1930, y fue fundada por Frederik A. Schwartz, un inmigrante alemán que montó esta pequeña jugueteria, que llegó a convertirse en la mas lujosa de la ciudad, y mitica en el mundo entero. Es un jugueteria auténtica; no hay videojuegos o juegos muy modernos; encontraremos desde peluches como la mano, hasta de 4 metros de alto, pasando por piezas echas a manos, poder hacer un bebé a partir de cero, como vestirlo etc... y lo mejor de todo; poder crear nuestro propio Muppet, ya sabeis, los de Barrio Sesamo. Son indénticos a los originales en materiales, pero lo diseñas tu, gracias a un kit muy completo, y te lo hacen alli mismo. Cuando ya estaba diseñando el mio mentalmente, me enteré de su precio, unos 140 dolares... asi que lo dejé, pero es una pasada. Basicamente, en esta ciudad, todo tiene cabida. También pude ver como hacen las famosas casitas en miniatura, una zona donde solo contaban cuentos con una cuentacuentos (aqui esta tu curro Mónica!!) hasta los juguetes que todo niño desearía. Realmente, si que es especial.
Ya para la tarde,  el plan era al Rockefeller center, para ir al Observatory Deck. Mientras, paseamos un poco por Midtown. Las casas son las típicas americanas, con las escaleras que suben. Parece que estas en una peli; ves a las chicas pasar con su perro al mas puro estilo Paris Hilton, o la tipica pelirroja que haria babear a Jaime... Todas muy bien vestidas con sus abrigos y sus bufandas y el sombrero que no falte. Los hombres, siempre con gabardina larga y maletin, y si van informales, con chaqueta y camisa. 
El Rockefeller Center, fué contruido como su nombre indica, por John Rockefeller, un multimillonario de los años 30/40, que hizó este edifició de mas de 300 metros, con un complejo de tiendas bajo el edificio. Cuenta con la famosa pista de patinaje, que es todo un clasico de Navidad, junto con el arbol, que por cierto inaguran el miercoles, y que da el pistoletazo de salida a la Navidad en USA. Visitar la cima de esta torre, es pegar un vistazo a la ciudad de NY entera. Después de subir con el ultrarapido ascensor (60 pisos en 20 segundos), llegamos a un observatorio tapado, donde uno puede admirar las impresionantes vistas del Empire State, y todos los edificios de NY y hasta la la Estatua de la Libertad se puede ver, aunque pequeñita. Aún no habia oscurecido, y pudimos ver como atardecia en la ciudad de NY, algo que por mucho que veais fotos y mas fotos, hay que vivir para sentir lo que uno siente alli arriba. Es como una drogra; no puedes dejar de mirar las vistas. A medida que va anocheciendo, las luces empiezan a dibujar la NY de nuestros sueños, de nuestras peliculas... Como la foto que veis arriba, tomada por mi mismo (no es de google) y que tiré muchas mas como esta, algunas verdaderamente buenas. Casi es tan alta como el Empire State, peró tiene su encanto, porque puedes ver todo NY, solo asomandote a su barandilla. Parece mentira que un edificio construido en los años 30, pueda ser aún tan impresionante, casi 80 años después. Lo dicho, hay que vivir esto, para sentir lo que he sentido hoy, desde el Top of the Rock (de ahi el juego de palabras). Al bajar, un chocolatito caliente at Godiva´s,  mientras veiamos patinar en la pista de hielo y luego,  nos fuimos a ver el Caleidoscopio de Grand Central, que hoy inaguraban. Basicamente, son luces que se proyectan en la cupula de la estación, con motivos navideños, que es toda una tradición en NY, junto con la estación de tren del City Group. Sin duda, aqui la Navidad se vive como nunca; y no por el consumismo tonto de esta época; si no por el espiritu navideño que lo cubre todo, con su música, con sus luces y con la gente que esta contenta que se acerquen estas fechas; imagino que Jaime me entenderá mas, y sabrá que es el espiritu navideño, que aqui, es brutal. Que aburridas son las navidades en España... 
Ya volviendo, me he topado con un Gamestop, una cadena tipo GAME, donde he comprado una tarjeta prepago para pillar canciones para el Rock Band. A ver si va bien.
Otro dia intenso el de hoy. Por cierto, por fin han adornado el Hotel. Ya empieza la Navidad aqui.

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